El cumpleaños
<<Es el primer nene de la fila de sus compañeritos del jardín porque es algo más bajito que el promedio. Su cuerpo es tan delgado que sus extremidades parecen fideos. Mariano es un chico de 4 años. Como cualquier otro niño de su edad es inquieto, curioso y preguntón.
En marzo cuando comenzaron las clases descubrieron que era celiaco. Tenía frecuentes cólicos intestinales, estaba anémico y su comportamiento era bastante intolerante. Debido a todo eso más su disminución de peso y su lento crecimiento los médicos detectaron su enfermedad.
Es la hora de la salida del jardín del colegio La Sagrada Familia y los niños de la salita “Los Piratas” comienzan a formar una fila mixta ascendente. Marianito es el primero, lo sigue Cata, Cony, Anto, Pilar, Camila, Fermín, Jazmín, Tobias, Santino y así, uno a uno tomando distancia tal como les enseño la señorita Jimena para que los pequeños eviten cualquier tropiezo entre ellos. Son 31 nenes que marchan cantando la canción de la bandera hasta el hall de entrada donde la maestra entrega cada niño a sus padres.
Todos los piratas hoy están invitados al cumpleaños de Cony que lo celebra en el salón “Tierras de los indios” a cinco cuadras del jardín. A medida que los niños van llegando corren por el salón, suben y bajan por los enormes toboganes, se trepan por la red del pelotero, pasan por los grandes tubos que comunican a una gran pileta llena de pelotitas de colores, donde todos los niños se zambullen más de una vez y así varias veces hasta que suena una sirena y todos son llamados por los animadores al centro del salón, en el cual comienza un juego grupal de postas donde los piratas se dividirán en dos grupos y competirán entre ellos.
Luego de jugar un rato, los animadores reúnen al grupo y los sientan alrededor de una larga mesa rectangular cubierta por un mantel de plástico con imágenes de las princesitas. Vasitos de todos los colores, papas fritas, chizitos y palitos están sobre la mesa junto a un tupper con el nombre de Mariano que la madre preparo con lo que el niño puede comer.
El niño es consiente que no puede comer ni tomar lo mismo que el resto de sus compañeros y le pregunta a una de las animadoras antes que le sirva de beber si la gaseosa es de la línea Coca Cola, él ya sabe que es la única marca permitida en su dieta.
Las animadoras plantean un nuevo juego y el grupo es dividido entre nenas y nenes hasta el momento de cantar el feliz cumpleaños. Cuando reparten la torta Mariano recibe una nueva vianda dulce con una porción de torta especialmente para él.
El cumpleaños está terminando y llega el momento de la piñata. Los niños son sentados alrededor de la misma. Cony tira de la cinta que descubre todas las sorpresas que contenía la misma. Los niños las recogen y comparten entre ellos, todos absolutamente todos, separan unos caramelitos pequeños de frutas y se los dan a Mariano, son unas de las pocas golosinas que el niño puede disfrutar sin ninguna restricción.
Después de dos horas de juegos, de corridas, de sonrisas y golosinas, el cumple finaliza. A marianito lo busca su mama Adriana y su hermano menor Julian. A la salida del salón les entregan a todos los piratas una bolsita llena de sorpresas y golosinas. El la recibe y la agradece con una simple sonrisa.>>
En marzo cuando comenzaron las clases descubrieron que era celiaco. Tenía frecuentes cólicos intestinales, estaba anémico y su comportamiento era bastante intolerante. Debido a todo eso más su disminución de peso y su lento crecimiento los médicos detectaron su enfermedad.
Es la hora de la salida del jardín del colegio La Sagrada Familia y los niños de la salita “Los Piratas” comienzan a formar una fila mixta ascendente. Marianito es el primero, lo sigue Cata, Cony, Anto, Pilar, Camila, Fermín, Jazmín, Tobias, Santino y así, uno a uno tomando distancia tal como les enseño la señorita Jimena para que los pequeños eviten cualquier tropiezo entre ellos. Son 31 nenes que marchan cantando la canción de la bandera hasta el hall de entrada donde la maestra entrega cada niño a sus padres.
Todos los piratas hoy están invitados al cumpleaños de Cony que lo celebra en el salón “Tierras de los indios” a cinco cuadras del jardín. A medida que los niños van llegando corren por el salón, suben y bajan por los enormes toboganes, se trepan por la red del pelotero, pasan por los grandes tubos que comunican a una gran pileta llena de pelotitas de colores, donde todos los niños se zambullen más de una vez y así varias veces hasta que suena una sirena y todos son llamados por los animadores al centro del salón, en el cual comienza un juego grupal de postas donde los piratas se dividirán en dos grupos y competirán entre ellos.
Luego de jugar un rato, los animadores reúnen al grupo y los sientan alrededor de una larga mesa rectangular cubierta por un mantel de plástico con imágenes de las princesitas. Vasitos de todos los colores, papas fritas, chizitos y palitos están sobre la mesa junto a un tupper con el nombre de Mariano que la madre preparo con lo que el niño puede comer.
El niño es consiente que no puede comer ni tomar lo mismo que el resto de sus compañeros y le pregunta a una de las animadoras antes que le sirva de beber si la gaseosa es de la línea Coca Cola, él ya sabe que es la única marca permitida en su dieta.
Las animadoras plantean un nuevo juego y el grupo es dividido entre nenas y nenes hasta el momento de cantar el feliz cumpleaños. Cuando reparten la torta Mariano recibe una nueva vianda dulce con una porción de torta especialmente para él.
El cumpleaños está terminando y llega el momento de la piñata. Los niños son sentados alrededor de la misma. Cony tira de la cinta que descubre todas las sorpresas que contenía la misma. Los niños las recogen y comparten entre ellos, todos absolutamente todos, separan unos caramelitos pequeños de frutas y se los dan a Mariano, son unas de las pocas golosinas que el niño puede disfrutar sin ninguna restricción.
Después de dos horas de juegos, de corridas, de sonrisas y golosinas, el cumple finaliza. A marianito lo busca su mama Adriana y su hermano menor Julian. A la salida del salón les entregan a todos los piratas una bolsita llena de sorpresas y golosinas. El la recibe y la agradece con una simple sonrisa.>>
Sabrina Wenner
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