lunes, 25 de noviembre de 2013

Las compras del mes por Mabel Saez

¿Qué y cómo comprar?

Hacer la lista del supermercado puede llevarnos algunos minutos, pero cuando se trata de hacer las compras debemos dar un poco más de tiempo, porque todas no siempre se hacen en el mismo lugar.

Betina está casada con Daniel y tienen tres hijos, Lucas de casi 19 años, Franco de 15 y Lucila de 12. Ella es quien se ocupa de la casa, y por supuesto de las compras.


Una vez al mes hace una lista con todo lo que necesita para su hogar,  comestibles, lácteos, panadería, perfumería, todo lo que se pueda necesitar. La lista tiene productos de primera marca, y no todos se compran en el mismo lugar. Su lista tiene productos SIN TACC y debe recurrir a diferentes lugares y formas de compra, por precio y por calidad.


Desde hace 18 años sus compras cambiaron, más exactamente cuando diagnosticaron que Lucas, su hijo mayor , tenía celiaquía. Cuando él tenía 10 meses de edad, pesaba 10 kg, crecía pero permanecía estable en el peso y empezó a ir para atrás, llego a pesar 7 kilos. Un fin de semana largo que lo vieron desmejorado, llamaron a emergencia pediátrica y por sugerencia del médico que lo revisó, lo llevaron al Hospital de Pediatría Garrahan, y allí quedó internado. Para ese entonces él ya tenía 1 año y 5 meses.


Lucas fue tratado por síntomas que tapaban la celiaquía, infección urinaria, gastroenterocolitis. Fue en el Garrahan luego de 25 días de internación, durante una reunión de varios profesionales que una médica dijo “¿Será celiaco?” Así fue como empezó la dieta libre de gluten y en una semana recuperó cuatro kilos. De allí en más no paro de crecer y aumentar su peso en forma normal, tanto que hoy Lucas además de estudiar, juega al fútbol en Excursionistas.


Los estudios para Betina y su marido Daniel, llegaron un par de años después, los hicieron para acompañar a Franco, ninguno tenía síntomas de la enfermedad, pero debían realizarlos. Toda la familia se sacó sangre, y fueron los de Betina los que dieron positivos, ella nunca tuvo un solo síntoma, era celiaca y se estaba enterando. A partir de allí ella también debió ocuparse de su dieta libre de gluten. 


Para hacer las compras Betina utiliza diferentes medios para elegir las marcas posibles, el libro de ACELA (Asistencia al Celiaco de la Argentina), el listado de ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) y la lectura de los ingredientes de los productos. 


Ella y Lucas están asociados a ACELA  y a través de una cuota mensual  reciben un libro, donde ella consulta que marcas se puede comprar. En ese libro figuran por abecedario, marca y categoría, todas las altas y bajas de los productos permitidos. El listado de ANMAT lo puede descargar a través de internet. Pero algo que aprendió con los años es a leer los componentes, de que están hechos los productos.


Muchos productos permitidos y aprobados que figuran en los listados para una dieta SIN TACC no tienen el lema en el envase, una cuestión de costos.


Algunos de los productos que compra son comunes para todos en la casa, son los que compra en los supermercados más conocidos, pero los productos específicamente para celiacos no los compra allí. Ella compra con un servicio que traen a su domicilio,  en Gualeguaychu  (Entre Ríos) y en Uruguay.


Betina hace un pedido una vez por mes de budines, galletitas, pan de molde, fideos de arroz, polvos para preparar bizcochuelos, pizzas. El pedido lo llevan directamente a su casa, y es mucha la diferencia de precio  que hay con respecto a supermercados o dietéticas.
En Gualeguaychu compra ravioles que cuestan entre $12 y $ 15 la plancha, en Buenos Aires salen $35. Cuando viaja compra 10 cajas, las freza y las trae en la heladera de viaje.
Desde Uruguay trae fideos para todo el año, el paquete aquí en Buenos Aires cuesta  alrededor de $35. 


Son muchos años de hacer compras, para lo diario, incluso para llevar de viaje. En vacaciones el librito de ACELA es acompañante fiel, más los polvos para preparar pizzas, bizcochuelos y galletitas, que más de una vez la han salvado. No siempre fue fácil encontrar productos permitidos.


La obra social reintegra por mes $240, y aunque ella presentó el certificado de la enfermedad, debe presentar los tickets de las compras realizadas para recibir la cuota.  Si se tiene en cuenta los precios que se pagan no alcanza.
Un paquete de galletitas dulces cuesta $25, y no dura nada, mucho menos cuando hay chicos.
El pan rallado por 200 g cuesta $17, se consume uno por semana, todos comen milanesas y para que alcance un poco más se agrega polenta.


Ella sabe que todo tiene harina, todo lleva conservantes para espesar, mantener, que los productos sean más duros  o más blandos. Pasta dental, shampoo, hasta la yerba tiene harina en su proceso de secado. 


Betina hace las compras estudiando y analizando los productos como hace muchos años cuando no había tanta información, pero ahora tiene más ayuda, más alternativas. Los deliverys y la gente que cada vez tienen más emprendimientos en productos para celiacos, hacen que las compras mejoren y que cada vez haya más opciones.

Mabel Saez

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