lunes, 18 de noviembre de 2013

Corriendo por una mejor calidad de vida por Sabrina Wenner

5 Km. por la Avenida Tomas Espora

Corre con una marcha de pasos largos y constantes, cada semáforo  rojo le permite recuperar el aliento. Sus cachetes ruborizados por el acaloramiento producido por la actividad  contrastan  con su tono de piel tan clara. Dos veces por semana realiza el mismo recorrido desde  Burzaco a Adrogre, alrededor de 5km. Comenzó a realizar  actividad física  luego de que, su ahora medica de cabecera, le aconsejara los beneficios que producían en su aparato digestivo. Sandra es Psicóloga y Asistente social. A los 35 años descubrió que era celiaca, luego de recurrir a varios médicos que no encontraban cual era la causa de sus terribles malestares.

Cuando tenía 20 años, su cuerpo comenzó a manifestar algunos síntomas. Su periodo era irregular, sufría de pérdida de peso y diarrea, o por el contrario, estreñimiento, distensión abdominal. Algunos de los médicos llegaron a pensar que era anoréxica, debido a que era muy delgada y su madre siempre remarcaba que ella solía rechazar muchos alimentos, con la excusa de que les caí pesado.

Unas vacaciones en el Norte Argentino, fue escenario de una advertencia  fuerte que su cuerpo revelaba.  A los 3 días de estar en la Rioja, tuvo que ser internada por un principio de pancreatitis. En ese Momento Sandra vivía comiendo pastas, pensando que era unos de los pocos alimentos que no le hacían daño. Tiempo después descubre que esos alimentos era el principal causante de sus síntomas.

Luego de unos días de dieta y debido a  que la inflamación bajo, regreso a Buenos Aires y consulto a una nueva Doctora. La joven médica le pregunto que es lo qué comía y cómo comía. Sandra sintió que por primera vez la escuchaban. Previo a unos estudios que le pidió que se realice, le indico que hiciera una dieta alimenticia libre de Gluten. Mas tarde una biopsia intestinal confirmaría la sospecha de la profesional.

Comenzó a realizar la dieta casi al pie de la letra. Un día apurada casi sin tiempo de llegar a su segundo trabajo, realizo una parada para  cargar  GNC, sin haber podido comer nada durante la mañana, rompe con la dieta y se compro helado Epa. En ese momento pensó que no le causaría ningún daño, ya que  por comer “una cosa” que le podría pasar. Al término de unas horas termino concurriendo a la guardia de la clínica, con intensos dolores.

La segunda advertencia que su cuerpo manifiesta,  radicaría para siempre su forma de alimentarse.

Al principio se aíslo de todo tipo de reuniones sociales. No participaba porque estaba enojada con el resto de sus conocidos, sentía que todos comían delante de ella sin advertir que Sandra no podía ingerir ningún tipo de alimento que contenga TAC.  También odiaba asistir a restaurantes y  ver como las paneras invitaban a los comensales a entretener su apetito mientras los platos estuvieran en la mesa y  sobretodo tener que hacer miles de preguntas de los ingredientes y la preparación del plato escogido.

Luego de un tiempo de haberse informado, de haber descubierto que su abuela materna era celiaca, aprendió a cocinar todo tipo de recetas libres de gluten, comenzó a concurrir a los diferentes eventos sociales, llevando con ella  su propia comida para no tener que correr riesgo de contaminación. Aprendió a convivir y a luchar día a día y paso a paso, contra su enfermedad.
Sabrina Wenner

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